Destinos en Uruguay: Chuy

El departamento de Rocha tiene como característica principal sus extraordinarias playas y la zona que las rodean; pero existen otros atractivos que vale la pena conocer. Uno de ellos es la ciudad de Chuy, ubicada junto al arroyo que lleva ese mismo nombre y justo en la frontera con Brasil.

Aunque en la región hubo asentamientos desde fines del siglo XVIII, no fue hasta 1888 que el poblado fue reconocido por las autoridades. En 1938 pasó a la categoría de pueblo, en 1961 se convirtió en villa y, finalmente, en 1981 recibió la declaración de ciudad. Actualmente es la segunda en cantidad de habitantes del departamento de Rocha.

Chuy está ubicada en el kilómetro 340 de la ruta 9, separada de la ciudad brasileña de Chuí por una calle, conocida como “Avenida Internacional”. Esta particular situación fue propicia para que prospere una zona de free shops (comercios libres de impuestos), que convocan a miles de turistas, siendo el principal atractivo del lugar durante todo el año.

El crecimiento de la ciudad fue acompañado por el desarrollo de una importante oferta en cuanto a hospedaje y gastronomía, además de otros servicios destinados al turismo.


OTROS ATRACTIVOS DE CHUY:
- Carnaval sin Fronteras: anualmente la celebración del carnaval convoca a escolas do samba de Brasil y agrupaciones uruguayas.
- Barra del Chuy: pequeño balneario ubicado a tan solo 8 kilómetros de la ciudad, en el punto más oriental de la costa atlántica uruguaya y junto a la desembocadura del arroyo Chuy. Cuenta con casas para alquilar, campings, locales nocturnos y gastronómicos.
- Fortaleza de Santa Teresa: magnífica edificación que data de mediados del siglo XVIII, que supo estar en manos de España, Portugal y ejércitos locales a través de su extensa historia. Se encuentra ubicada a poco menos de 40 kilómetros por la ruta 9.
- Fuerte de San Miguel: ubicado estratégicamente en el Cerro San Miguel, fue construido en 1737 por fuerzas portuguesas sobre un asentamiento español. Tras la declaración de independencia de Uruguay, permaneció abandonado durante casi un siglo. En 1933 una comisión se hizo cargo de su restauración y actualmente es un testimonio histórico de los albores del país.